Desde nuestra primera Ley de Extranjería, de 1985, la política inmigratoria se ha venido vinculando a la capacidad de absorción de nueva mano de obra por parte del mercado de trabajo español; es decir, a la denominada “situación nacional de empleo”. Consiste en una valoración de las necesidades de mano de obra no cubiertas por españoles, comunitarios o residentes autorizados para trabajar y que, por tanto, pueden ofertarse a extranjeros no residentes en nuestro país sin temor a que su contratación desplace o impida la de los nacionales, comunitarios o residentes con autorización para trabajar.

La situación nacional de empleo se tiene en cuenta para elaborar el contingente de trabajadores extranjeros y también a la hora de conceder o no una autorización individualizada de residencia temporal y trabajo por cuenta ajena. Para denegar una autorización basándose en la situación nacional de empleo, los Tribunales han aclarado que es necesario que haya españoles que opten a la concreta ocupación para la que se pide autorización. No basta, por tanto, que existan españoles o residentes en paro, sino que es preciso que los mismos pretendan encontrar empleo en el sector de actividad en que vaya a emplearse al extranjero. Se presume esta pretensión en los desempleados en el sector de actividad en cuestión, siempre que el puesto de que se trate no exija especializaciones o conocimientos particulares.

En orden a introducir mayores dosis de objetividad en la valoración de la situación nacional de empleo y generar un diagnóstico más cercano a la realidad, el Reglamento de desarrollo de la vigente Ley Orgánica de Extranjería prevé la elaboración, con periodicidad trimestral, de un Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura. La inclusión de una ocupación en este catálogo, supone que ya se ha valorado la situación nacional de empleo, y se ha concluido que la misma permite su cobertura por extranjeros. El encargado de elaborar el mencionado Catálogo es el Servicio Público de Empleo Estatal (antiguo INEM), previa consulta de la Comisión Laboral Tripartita de Inmigración, basándose para ello en la información disponible sobre la gestión de las ofertas presentadas por los empleadores en los Servicios Públicos de Empleo. El Catálogo se elabora para cada provincia así como para Ceuta y Melilla, excepto en las provincias insulares, donde se establece por cada isla o agrupación de ellas, de acuerdo con la información suministrada por Servicios Públicos de Empleo autonómicos.

La falta de inclusión de una ocupación en este Catálogo no significa que la situación nacional de empleo impida su cobertura por extranjeros, sino, sencillamente, que el empleador no puede contar con el Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura, de modo que recae sobre él la carga de acreditar que, presentada la oferta de trabajo para su gestión en el Servicio Público de Empleo, la misma ha concluido sin éxito.

Por diversos factores cuyo denominador común es el alarmante aumento del desempleo, el Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura ha ido adelgazando progresivamente, restringiéndose así cada vez más la vía de acceso de extranjeros al mercado de trabajo español. No obstante, la puerta no está cerrada, porque persisten ocupaciones para las que no se cuenta con mano de obra suficiente y adecuada en nuestro país.

El Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura para el segundo trimestre de 2009, en el que se listan las actividades para las que faltan demandantes de empleo y que, por tanto, admiten la contratación de extranjeros (previa obtención de las autorizaciones pertinentes), puede consultarse en http://www.boe.es/boe/dias/2009/04/13/pdfs/BOE-A-2009-6151.pdf

Be Sociable, Share!