La Ley exige que la cesión temporal de mano de obra se realice siempre a través de ETTs debidamente autorizadas como tales. Si no se hiciera de este modo, la cesión de trabajadores se declararía ilegal, reportando como consecuencia la responsabilidad solidaria de la empresa cliente frente al trabajador en misión y el derecho de este último a elegir su contratación como fijo en cualquiera de las dos empresas.

Pero la cesión ilegal, con las consecuencias antedichas, no sólo se produce cuando se acude a empresas que no están autorizadas como ETTs, sino que puede tener lugar también en casos en que intervienen éstas. Así lo aclara el Tribunal Supremo en una sentencia de 19 de febrero de 2009, que reitera doctrina sentada en pronunciamientos precedentes:
Se aprecia cesión ilegal y resultan aplicables sus consecuencias cuando la ETT no respeta las condiciones que establece la Ley de ETTs, o cuando encadena sucesivos contratos de puesta a disposición para
cubrir necesidades que en realidad son permanentes de la empresa usuaria.

En el concreto caso analizado por el Tribunal, la ETT había cedido al trabajador a la empresa usuaria para llevar a cabo actividades normales, ordinarias y permanentes en el seno de esta última, con lo que la temporalidad que figuraba en los contratos de trabajo se veía desvirtuada. La sentencia declara la responsabilidad solidaria de ambas empresas frente al trabajador por las obligaciones contraídas con él (salarios, cotizaciones de Seguridad Social, etc.), así como el derecho de éste a integrarse en la plantilla de una de las dos empresas, la que él elija, con un contrato por tiempo indefinido.

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