Las empresas de trabajo temporal prevén un descenso en el número de ofertas estivales respecto al verano de 2008. Mientras que las organizaciones retrasan hasta junio su solicitud de candidatos, el conjunto de demandantes aumenta y su perfil se diversifica.

Más demandantes de empleo y menos ofertas de trabajo. Ésta es la tendencia que viene acusando el mercado laboral desde hace varios meses y que se acentúa en verano: la época por excelencia para encontrar un empleo, cuando sectores como la hostelería y el turismo necesitan reforzar sus plantillas. Según los cálculos de la empresa de trabajo temporal Start People, durante la temporada estival los contratos estacionales llegan a incrementarse en un 40% respecto a otros meses del año.

Pero la coyuntura económica pasa factura. Por un lado, en las empresas prima la cautela, por lo que retrasan sus contrataciones veraniegas hasta junio –cuando, por regla general, todos los años comienzan a reclutar personal en mayo–, a la espera de comprobar cómo evoluciona su actividad de negocio. Por otro lado, «las organizaciones serán más precavidas a la hora de contratar», expone María Gómez, directora de selección y calidad de Alta Gestión. En concreto, según datos manejados por este intermediario laboral, se prevé que las ofertas de empleo disminuirán hasta en un 45% respecto al verano del año pasado. «Un antecedente lo tenemos en la última Semana Santa, que dejó claro que las compañías piensan que no es momento de arriesgar y prefieren atender la demanda de productos y servicios con personal propio», dice María Ángeles Tejada, directora general de especialidades, Search & Selection de Randstad.

A pesar de esto Raúl Grijalba, director general de Manpower, recomienda «que los candidatos envíen su currículo cuanto antes porque es ahora cuando las organizaciones comienzan a planificar sus necesidades –aunque sean escasas– de personal». Según explica, esta empresa de trabajo temporal espera gestionar unos 1.500 contratos laborales en verano, ya sean temporales o efectuados mediante selección directa.

Más candidatos por oferta
No sólo la reducción de ofertas hace que las previsiones de contratación para este verano sean pesimistas. Debido al aumento del paro –que ya afecta a más de cuatro millones de personas, según la última Encuesta de Población Activa– se multiplica el número de candidatos para ocupar un puesto de trabajo. Los cálculos de Start People apuntan a que la demanda laboral ya ha aumentado en más de un 20% en muchas de sus oficinas, un comportamiento que no prevén que cambie en la época estival. Amas de casa, padres de familia, recién titulados, personal cualificado, mayores de 45 años que provienen de distintos sectores y parados de larga duración buscarán un empleo en verano para ayudar económicamente a su núcleo familiar.

Todos ellos compiten con el perfil tradicional del demandante de empleo veraniego: un estudiante de entre 16 y 25 años, que busca un trabajo para ganar un dinero extra y obtener una primera experiencia profesional con la que hacer currículo y entrar en el mercado laboral. En consecuencia, no sólo crece el número de demandantes, sino que se diversifica el perfil del trabajador temporal.

Susana Zancajo, directora regional de selección del grupo de recursos humanos Adecco, afirma que «no es extraño recibir a profesionales con quince años de experiencia que se presentan en tu oficina buscando un puesto de baja cualificación». Y es que, aprovechando la coyuntura, «cada vez son más las organizaciones que buscan personas mejor preparadas para asumir un puesto de trabajo eventual», añade Javier Ayuso, director general de Start People en España.

En otras palabras, en tiempos de crisis las compañías son más rigurosas para efectuar la selección de sus candidatos, porque se amplía su abanico de posibilidades: «Las empresas no sólo piden que el demandante posea formación específica para el puesto, sino que esperan que tenga ciertas cualidades personales», explica Carmen González, manager de assistants y secretarias de Page Personnel, que asegura que «este verano, las organizaciones exigirán que los solicitantes de empleo cuenten con formación asociada al puesto que oferten».

¿Dónde habrá empleo?
A pesar de la reducción de ofertas de trabajo, del aumento del número de demandantes de empleo y de la escasa flexibilidad que muestran las empresas para contratar personal, la firma Start People cree que el sector turístico y hotelero seguirá siendo el que genere más contrataciones estacionales.

Camareros, cocineros, reponedores, recepcionistas, teleoperadores y secretarias serán los puestos más ofertados este verano. Javier Ayuso recuerda que «el principal requisito para acceder a estas ofertas es el dominio de varios idiomas».

María Ángeles Tejada, de Randstad, añade más profesiones a la lista. «Los hoteles y restaurantes demandarán camareras de piso, camareros de banquete, ayudantes de cocina y vigilantes de comedor. Para cubrir estas plazas, tradicionalmente se solicitan hombres y mujeres, de 20 a 40 años, que cuenten con experiencia demostrable en el sector».

El ocio es otro ámbito que genera empleo en época estival. Animadores socioculturales y monitores de tiempo libre serán contratados con el objetivo de reforzar el incremento de clientes que visitan parques temáticos y centros de ocio.

Javier Ayuso también identifica el sector servicios como otro de los motores de creación de empleo en verano. «Se registra un crecimiento en la demanda de cajeras, reponedores, auxiliares administrativos y comerciales», dice. Además, la industria precisa de trabajadores temporales para cubrir puestos de peón, mozo, operador de máquinas y soldadores.

Randstad destaca que este año la agricultura también demandará trabajadores en zonas específicas, como Aragón o La Rioja, y que las instalaciones aeroportuarias precisarán personal para asumir el incremento de su actividad en verano.

Competencias profesionales
Para optar a estos puestos, además de la experiencia previa, las empresas valoran que los candidatos posean ciertas competencias como capacidad de aprendizaje, orientación al cliente, vocación de servicio y trabajo en equipo.

«Las empresas buscan profesionales con conocimiento de idiomas, versatilidad y disponibilidad para cambiar de domicilio», añade Ayuso. Además, la movilidad geográfica se consolida como opción de futuro en el mercado de trabajo. «Si las cosas no cambian, creo que muchos profesionales decidirán emigrar fuera de España, sobre todo en el caso de las generaciones más jóvenes, que vienen pisando fuerte», concluye Susana Zancajo, de Adecco.

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