Corbacho anuncia al menos otros nueve meses de debacle laboral
El titular de Trabajo alinea sus proyecciones con la de los principales servicios de análisis. No se creará empleo hasta bien entrado 2010, lo que ahondará en el enquistamiento del paro.
El verano iba a ser mejor que el otoño. Y el otoño, como todos los otoños, una mala estación para el empleo. Aunque parezca un trabalenguas, así podría resumirse el goteo de corazonadas del Gobierno sobre del comportamiento del mercado laboral. Si el pasado septiembre el titular de Trabajo no ocultaba que mantenía un “hilo de esperanza” sobre la pronta salida de la crisis ayer dio un golpe de timón al dar la espalda a su relativo optimismo.
No fue el único. También la vicepresidenta Salgado avisó de que se esperan “momentos duros” para el empleo, cuando hace sólo unos días defendía contundente que “lo peor ha pasado”.
Durante la presentación de los Presupuestos para su Departamento en 2010, Corbacho dejó caer que deberá esperar al menos nueve meses para dar rienda suelta a la que siempre señala como una de sus máximas satisfacciones. “Dar un buen dato antes de dejar de ser ministro”.
Corbacho reflexionó en voz alta que la generación de nuevo empleo no es posible mientras el PIB siga marcando como hasta ahora tasas de crecimiento negativo. Además, y en contra de la tónica del Gobierno, que acostumbra a desmerecer las previsiones de los organismos internacionales, avaló las previsiones que circulan entre los principales estudios de análisis. “Todo indica, así parecen coincidir los expertos, que en el segundo semestre de 2010 la economía cambiará de signo”, explicó tras apuntalar acto seguido que será entonces “cuando comience a retomarse la senda del empleo”.
Precisamente, el último informe Avance del Mercado Laboral (AML), que elaboran conjuntamente Analistas Financieros Internacionales (Afi) y la patronal de las ETT (Agett) apunta hacia esta dirección. Habrá que esperar “como mínimo” a ese horizonte “para que aumente la afiliación y disminuya el paro”. En el corto plazo, los autores prevén que la Encuesta de Población Activa referida al tercer trimestre reflejará la pérdida de 65.000 empleos, con lo que la tasa de paro se situará en el 18,3%, frente al 17,9% actual.
Cabe recordar que la previsión oficial es que el desempleo se quede clavado en dicho umbral este año y que trepe hasta el 18,9%, en 2010. Pese a que esa meta sería la peor de la historia, la OCDE y el FMI la elevan por encima del 20%. La razón: el empleo seguirá retrocediendo a niveles muy próximos al 6%, en tasa interanual, lo que contribuye a ahondar en el enquistamiento del paro.
Trabajo confía en que el redoble de gastos en prestaciones (partida que ha aumentado un 42%) sirva de bálsamo para miles de familias.
Por otro lado, y a pocos meses de que finalicen las obras del Fondo de Inversión Local, el AML recuerda que los 8.000 millones invertidos han generado 140.000 empleos nuevos. Se necesitarían 24.000 millones extra para alcanzar el objetivo de 400.000 puestos en la construcción prometidos.
Tirones de oreja
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y el secretario de Economía, José Manuel Campa, ya tienen algo en común: en las últimas horas a los dos les han leído la cartilla por pedir cambios en el mercado laboral. El responsable de UGT de Madrid, José Ricardo Martínez, aprovechó la última asamblea del sindicato para replicar a Ordóñez: “Por decencia, por vergüenza [...] tiene que irse a su puta casa”.
El titular de Trabajo se vio acorralado ayer al ser preguntado por el tono hiriente de estas declaraciones, pero intentó capear el temporal: “El ministro no acostumbra a valorar las declaraciones de terceros”, aseveró un comedido Celestino Corbacho. Quien no se libró de su toque de atención fue el José Manuel Campa, en su caso, por haber sugerido la reducción de los salarios, ya que avanzan a un ritmo más rápido que la inflación. “Los salarios se pactan entre los sindicatos y la patronal. Es todo lo que tengo que decir”. Sobran las palabras.


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