El sistema de “contingente de trabajadores extranjeros” es una vía de acceso al mercado de trabajo para prestar servicios por cuenta ajena que consiste en detectar las necesidades de mano de obra de nuestro país y ofertarlas para su cobertura a trabajadores extranjeros extracomunitarios. Se fijó por primera vez en 1993.
El procedimiento de elaboración se resume en que las Comunidades Autónomas, sobre la base de las solicitudes de las empresas, elevan sus propuestas al Ministerio de Trabajo, que, teniendo en cuenta además un informe del Servicio Público de Empleo Estatal sobre la situación nacional de empleo y las consideraciones sindicales, fija el tipo y número de puestos de trabajo ofertados para cada Comunidad Autónoma. Los trabajadores son seleccionados en sus países de origen, aunque se suele ofertar también un número determinado de “visados para búsqueda de empleo”, que permiten la entrada al país durante tres meses al objeto de encontrar trabajo (sólo es para hijos o nietos de españoles, o para determinadas ocupaciones concretas).
La Ley de Extranjería contempla esta vía de entrada al mercado de trabajo en su art. 39, y su reciente modificación en virtud de la Ley Orgánica 2/2009 de 11 de diciembre, no supone un cambio importante respecto del régimen normativo del contingente hasta ahora vigente, introduciendo más bien un lavado de cara de la figura, que, entre otras cosas, cambia su denominación, pasando a llamarse “gestión colectiva de las contrataciones en origen”.
Las valoraciones generales que la doctrina especializada efectúa sobre este cauce para la canalización de la inmigración no son demasiado halagüeñas, en la medida en que el porcentaje de ofertas cubiertas es relativamente reducido, lo que en gran parte se atribuye a un procedimiento demasiado rígido. Con la última reforma se ha desaprovechado la oportunidad de introducir mayores dosis de simplificación y flexibilidad, augurándose pocos cambios en lo relativo al grado de utilización de este cauce como vía de acceso al mercado de trabajo.
Siguiendo la línea de los últimos años, la Orden TIN/3498/2009, de 23 de diciembre, por la que se regula la gestión colectiva de contrataciones en origen para 2010, fija un número de puestos de trabajo todavía menor que el del año pasado, lo que tiene sentido observando la situación nacional de empleo de nuestro país. En concreto, se ofertan 168 puestos, lo que representa un descenso de más del 80% con respecto a la cifra aprobada para 2009. Esto es así porque tan solo se incluyen aquellas ocupaciones para las que faltan candidatos que ya se encuentren en el mercado laboral español. Igualmente, se constata la tendencia hacia una mayor cualificación en los puestos demandados por los empleadores.

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